Un libro de distribución gratuita

Se trata de ProAbi, un programa de capacitación y métodos para el abordaje educativo en contextos de interculturalidad. Bibiana Pivetta, directora del proyecto detalla la experiencia vivida en escuelas que cuentan con más del 30% de alumnos de pueblos originarios .

En las escuelas nunca dejó de ser común el intercambio cultural, a pesar de ello, a lo largo de la historia, esta institución arrasó sistemáticamente con aquellas marcas culturales que traían consigo alumnos de distintos contextos. La licenciada en historia, Bibiana Pivetta, lleva adelante el programa ProAbi (Proyecto Aborigen para la Integración) el cual se desarrolla a través del taller interdisciplinario de capacitación y construcción de material didáctico para escuelas con alumnos aborígenes. Dicha actividad se desarrolla desde el año 2005 en etapas sucesivas y complementarias entre sí  (ProAbi 1: 2005-2006, ProAbi 2: 2007 y ProAbi 3 2008 y 2009) abarcando diferentes espacios curriculares. 

Esta experiencia propone –a través de un libro- la capacitación de directores, supervisores, maestros e idóneos de escuelas bilingües e interculturales aborígenes y la materialización de sus necesidades en relación al desarrollo de una didáctica que contemple la cultura tradicional, culminando en una tarea conjunta –idóneos, maestros y capacitadores- en la elaboración de materiales áulicos bilingües-interculturales.

El proyecto inicialmente plantea el reconocimiento de las necesidades específicas de los docentes y alumnos de escuelas de la provincia de Santa Fe a la que asisten niños pertenecientes a los Pueblos Originarios de nuestro territorio. Según Pivetta, el fin es mejorar la situación de la falta de capacitación y materiales acordes a la educación bilingüe e intercultural necesarios para una mejor calidad de vida de las etnias Mocoví, Tobas y Wichis que habitan principalmente el centro y norte de la provincia.  En este contexto, la actividad ofrece trabajar interdisciplinariamente con escuelas que cuenten con más del 30 % de alumnos de pueblos originarios.

El método planteado es la investigación acción, ésta se vincula a que el grupo de docentes delimite la problemática más importante que tengan dentro de la institución y que a partir de allí hipoteticen intervenciones áulicas para solucionar ese problema concreto. “Entonces durante 5 años el proyecto lo que hizo fue retrabajar las problemáticas que surgieron a través de diferentes contenidos curriculares”, detalla.

Los materiales didácticos se diseñaron como herramientas para que el docente pensara sus acciones por medio de la construcción de éstos. Y de esta manera, los educadores puedan -al chequear esos materiales en el aula- trabajar y reflexionar en el mejoramiento del aprendizaje de sus alumnos, describe la educadora.

“El objetivo del libro y de los materiales es que otros docentes se animen a probar, a hipotetizar, a implementar lo que ellos piensan que les va a dar resultado en las aulas”, detalla. En este sentido, la propuesta no es que copien, sino que sirva de idea para que otras escuelas puedan tomarla y aplicarla pero adecuándola a su propio contexto. En otras palabras, ser aplicada en diversos contextos, no sólo en aquellos de pueblos originarios. Para Pivetta la experiencia es fundamental para que el educador se atreva a plantear sus propias hipótesis; “para que no vengan desde otros lugares a decir qué hacer, lógicamente que durante este proceso existió un acompañamiento por parte de los capacitadores pero lo que siempre se priorizaron fueron las reflexiones de los docentes” afirma.

Este libro es de distribución gratuita y puede ser solicitado por bibliotecas escolares o instituciones populares a la Fundación Inés Tomasetti a través del sitio www.funit.gov.ar, o al mail vpivetta@fibertel.com.ar.



2010-08-30