Cuando una institución escolar se propone una actividad pedagógica fuera del establecimiento, la organización debe responder a una modalidad normativa determinada. En el caso de campamentos, los docentes de educación física son los más indicados y preparados para acompañar al contingente de alumnos.
Existen cuantiosas consideraciones que docentes y directivos deben incorporar al momento de realizar una actividad fuera de la escuela. Las salidas que exceden una jornada completa, como es el caso de los campamentos, demandan una atención particular en los lineamientos que señala la normativa provincial. En este sentido, la docente y presidenta de la Asociación Orientación para el Futuro Marta Cessaroni, se refiere a una cuestión de responsabilidad civil que debe tener en cuenta el docente. “Es el responsable de la vida de los alumnos durante todas las actividades planificadas como escolares”, menciona.
Las posibilidades determinan un período específico de tiempo de cada salida, que según sea su duración estará atada a una modalidad organizativa y a requisitos específicos. “Pueden programarse campamentos cortos de tres días, más largos de cinco, pero también bajo la misma modalidad. Con un proyecto, con los docentes tutores con uno por cada diez alumnos y generalmente esto está cargo de profesores de educación física, complementados con otros profesionales de la institución educativa”, comenta Cessaroni.
Otro de los puntos ineludibles en la organización de estas actividades es el trabajo previo que deben desarrollar los docentes con sus alumnos, y en la planificación de un itinerario que debe conocerse profundamente para evitar inconvenientes. En este caso, es menester que el docente tome contacto con empresas turísticas u organismos estatales, “para conocer cuáles podrían ser los posibles lugares de riesgo que tiene el sector a visitar”. Los chicos deben entender por completo que podrán acceder a ciertos lugares sólo bajo la tutela y compañía de los docentes responsables, que por lo general deben incluirse en el área de la Educación Física por su orientación específica y sus herramientas pedagógicas incorporadas en la formación.
Se establece también, a través de la normativa, que al realizarse actividades como campamentos educativos, al momento de contratar un medio de movilidad como un ómnibus, “esos vehículos deben contar con todas las autorizaciones correspondientes, más los seguros por personas transportadas y por personas en tierra”, agrega Cessaroni. De aquí la importancia de cerciorarse de que esto sea un hecho, como también que las normas de seguridad están avaladas y controladas por el organismo de control responsable. En el caso que la empresa de transporte no cuente con este seguro, los responsables de la actividad deberán contratarlo en cualquier compañía, “es una póliza flotante que abarca el tiempo de salida del contingente”.
Lo particular de estas salidas que tienen una duración extendida por muchos días está en la habilidad del grupo de docentes de seguir una línea temática, con diversas aristas, y que tenga un objetivo pedagógico de gran importancia para los chicos. Por esto, el entusiasmo que provoca en los alumnos un viaje con sus compañeros debe ser capitalizado por los docentes para dar paso a instancias de aprendizaje y solidaridad mutua.